Un equipo serio, rocoso y aburridote, pero que aprovechó la ocasión que le llegó. Necesitaba confianza tras la derrota en Liverpool y la encontró en San Sebastián. La sección primera dibujó a un Atlético que no terminaba de reconocerse. El equipo alternó esquemas, cambió situaciones sin criterio aparente y se hundió en su campo mucho más de lo necesario ante una Real Sociedad que lo hacía sencillo y dominaba sin relucir. Kang-In Lee fue el primero en comunicar con un tiro desde la frontal que se marchó por poco, y Hjulmand estuvo cerca de cabeza tras un centro cerrado del coreano, pero fueron destellos aislados en un grupo que perdía balones simples y no encontraba ritmo.










