Un equipo serio, rocoso y aburridote, pero que aprovechó la ocasión que le llegó. Necesitaba confianza tras la derrota en Liverpool y la encontró en San Sebastián. La sección primera dibujó a un Atlético que no terminaba de reconocerse. El equipo alternó esquemas, cambió situaciones sin criterio aparente y se hundió en su campo mucho más de lo necesario ante una Real Sociedad que lo hacía sencillo y dominaba sin relucir. Kang-In Lee fue el primero en comunicar con un tiro desde la frontal que se marchó por poco, y Hjulmand estuvo cerca de cabeza tras un centro cerrado del coreano, pero fueron destellos aislados en un grupo que perdía balones simples y no encontraba ritmo.
La Real apretó en el tramo final del primer tiempo, con Sucic conminando desde lejos y Oblak salvando la publicación de falta de Sergio Gómez con autoridad. El Atlético llegó al descanso entero, que ya era algo, pero con la sensación de haber funcionado a ratos y de que Simeone tenía que desplazar el tablero.

Lo movió. En el ecuador de la segunda parte, Koke, Johnny Cardoso y Jonathan David entraron para cambiar la cara del equipo y el partido se transformó. El Atlético mejoró, se hizo mucho más sólido en las disputas y comenzó a generar presencia en el área rival. La Real, que había mandado con comodidad , cedió terreno. Y en ese contexto de mayor dominio rojiblanco llegó el instante que torcería el encuentro.
El colegiado apuntó penalti por mano de Ochieng al intentar controlar en el área. La Real protestó, argumentó que el contacto previo había sido con el muslo, pero el VAR ratificó la resolución. Alejandro Grimaldo tomó el balón, aguardó a Remiro con paciencia y puso el disparo donde el portero no llegó. Un gol que reflejó la personalidad del del costado y que abrió el partido en el instante más favorable para el Atlético.
La Real intentó reaccionar. Zakharyan entró para buscar el empate en los minutos finales, Óskarsson trató de localizar espacios y Sucic probó desde lejos en los últimos compases , pero Oblak respondió con una gran mano abajo en el primer palo para sepultar cualquier esperanza txuri-urdin.
Con la ventaja en el marcador, Simeone halló precisamente el guion que precisaba. Su aparato tiene un talento natural para gestionar resultados favorables , para cerrar espacios y para esperar con frialdad la oportunidad del segundo. Jonathan David la aprovechó con una definición de primer nivel: recibió con espacio, recortó con elegancia para dejar atrás al defensor y cruzó con la zurda frente Remiro con la clase de quien lleva toda su vida resolviendo estas ocasiones. El canadiense dejó claro en solo una acción que es un delantero diferencial. Giuliano hizo el tercero.
La Real Sociedad mereció algo mucho más en el primer tiempo y puede tener razón si discute el penalti, pero los partidos tienen noventa minutos y la frialdad del Atlético en los instantes definitivos fue superior a la de su contrincante. Simeone lleva muchos años demostrando que sabe cómo ganar en Anoeta, y este partido fue otro capítulo de esa historia, con un equipo que aguantó las dudas del comienzo , esperó su instante y no lo desperdició El Atlético salió de San Sebastián con tres puntos que mucho más que con fútbol bonito, se ganaron con carácter y con el ADN más reconocible de este aparato.
El Atlético de Madrid se encara en Anoeta a la Real Sociedad con la intención de remontar el vuelo tras 2 derrotas consecutivas tanto en Liga como en Champions. La mejor noticia para los colchoneros es la vuelta de Julián Álvarez a la dinámica del aparato. Mientras que , la Real busca su tercera victoria sucesiva.


