Entre las inquietudes con Julián y las bajas de Sorloth, Simeone encontró una contestación. Lúcida y clarividente, haciendo jugar al Atlético en la sección primera como pocas veces se recuerda en los últimos tiempos. Todo funcionó como un acordeón, con Hjulmand y Barrios opositando a ser el mediocampo de los días grandes en los rojiblancos y Lookman y Baena demostrando que, a falta de \'9\', su movilidad puede dar muchos más tantos que un simple número.










