Entre las inquietudes con Julián y las bajas de Sorloth, Simeone encontró una contestación. Lúcida y clarividente, haciendo jugar al Atlético en la sección primera como pocas veces se recuerda en los últimos tiempos. Todo funcionó como un acordeón, con Hjulmand y Barrios opositando a ser el mediocampo de los días grandes en los rojiblancos y Lookman y Baena demostrando que, a falta de \'9\', su movilidad puede dar muchos más tantos que un simple número.
Baena desata el vendaval rojiblanco
Tardó poco el Atlético en romper a un Sevilla que llegaba con 2 victorias, pero que dejó la sensación de que va a deber pelear para buscar más. Endeble y con poca sangre, Alex Baena tardó tan solo cuatro minutos en disparar a los colchoneros. El mediocampista español está probando que ser titular en la selección no fue capricho de Luis de la Fuente si no un premio a su calidad.

Kang In-Lee recibió en derecha, encaró, filtró el pase a Baena que se movía como un delantero nato y cruzó el balón a la perfección. La escenificación con los tres atacantes moviéndose por el último tercio fue inmejorable.
Lookman y Baena lo finiquitan antes del reposo
El Atleti proseguía presionando y llegando con peligro al área de Vlachodimos, que tampoco vivió su mejor encuentro. En una gran conducción de Pablo Distritos , que firmó un gran partido, el mediocampista español encontró a Lookman. El nigeriano encaró, recortó y disparó con su pierna diestra. Lo razonable y frecuente era buscar el palo largo, pero sorprendió al heleno con un disparo al palo corto frente al que el portero del Sevilla reaccionó tarde para llevar a cabo el 0-2 en el minuto 26.
Siete minutos después, el Atlético haría mucho más daño aún y silenciaría totalmente el Pizjuán. En una jugada donde el aparato de Simeone acumulaba hasta ocho players rondando el área, Baena remató la propuesta ofensiva del argentino. Hjulmand la puso al área, Llorente se quedó el rebote y halló a Baena liberado en la de adelante del área. El español cruzó el balón desde la parte derecha de la luna frente a la estirada de Vlachodimos para prácticamente sentenciar el acercamiento con el 0-3.
El Sevilla saca coraje y pone adversidades en la segunda parte
Lo que no había demostrado el equipo hispalense en 45 minutos lo procuró hacer en otros 40. Un fuera de juego milimétrico de Alex Baena antes de asistir a Ademola Lookman anulaba el 0-4 en el minuto 50 al Atlético despertó a un Sevilla que deseó cuando menos probar que tenía honor.
Subió la presión, consiguió sacarle la pelota al Atleti y empezó a tener peligro. Kochorashvili, Ejuke, Ure. todos probaban suerte en busca de un 1-3, pero debió ser un canterano el que abriera la lata para los locales y también hiciese creer a los aficionados que llenaban el Sanchez Pizjuán. Miguel Sierra recogía en el minuto 66 un mal despeje de Hancko para transformarlo en una refulgente volea con la pierna izquierda que Oblak palmeó, pero que no ha podido despejar.
El acicate que precisaban los hispalenses ya lo tenían, pero el resto del choque se transformó más en un desafío de corazón contra fútbol. El Atleti aprovechó el cansancio propio de esta etapa de la temporada para sacar el balón jugado, llevar a cabo correr al Sevilla y tener aun el 1-4 en la cabeza de Distritos , pero Vlachodimos intervino de manera exitosa por vez primera en el partido.
No obstante , el Sevilla demandó un penalti en el 85\' que ha podido apretar todo. Uno de los clásicos \'penaltis de VAR\', en el que Isaac Romero se adelanta a Hjulmand al intentar despejar un balón, provocó las protestas de los locales y la espera de los visitantes hasta que Alberola Rojas, tras tocarse reiteradamente su auricular, afirmase que no había nada, para la furia de Luis García Plaza, entrenador del Sevilla.
El Atlético, tras ver las orejas al lobo, contemporizó e procuró hacer que se jugara lo menos posible , para evitar más embestidas del Sevilla.
Los locales, ya con la rabia de quien lo había intentado pero no le había dado para cotas mucho más altos, realizó dos peligrosas que hicieron relucir entre las novedosas armas del Atleti, el balón parado de Alejandro Grimaldo. El lanzamiento inaugural se envenenó y complicó para Vlachodimos, que dejó un rechace en el área que Arnau Ortiz estuvo cerca de transformar en su primer gol en la Liga EA Sports. La segunda fue un centro que no se quedó lejos de rematar alguna cabeza rojiblanca.
Los de Simeone alcanzan tres puntos en un campo realmente difícil y ante un equipo que acumulaba 2 victorias en 2 partidos, una de ellas nada menos que en San Mamés. Las sensaciones durante 60 minutos fueron de un aparato dinámico y atrevido , capaz de competir contra cualquiera. Eso sí, para soportar nueve meses a este ritmo, se sabe que Simeone necesita jugadores de refresco que puedan sostener el nivel de juego mostrado por los once que salieron al campo de inicio.


