Puestos a divertirse el partido que absolutamente nadie quiere jugar. Es lo que han hecho Inglaterra y Francia en Miami, donde han brindado un partido sin ataduras, una oda ofensiva con diez goles (4-6) que deja a Inglaterra tercera, su mejor posición en un Mundial desde el que ganó en 1966, al tiempo que Mbappé da un salto de enorme hacia la Bota de Oro con un doblete.
El aparato de Thomas Tuchel se llevó un choque que tuvo ganado en una sección primera tan provechosa como para irse al descanso con cuatro goles de virtud. Una virtud tan amplia y extensa para dar el partido por cerrado a falta de toda la segunda mitad.
Pero la pobre Francia del primer acto se descubrió en el segundo en la búsqueda inopinada de una remontada absurda que llevó el partido a una etapa alocada donde próximo estuvo de igualar el marcador frente a una Inglaterra atónita. Un penalti a favor de los \'pross\' desbarató la remontada, pero no cesó el intercambio hasta el final , con dos goles mucho más en el descuento, llevando a diez los tantos totales del partido.
Diez asimismo son los que suma ahora Kylian Mbappé, que dió un salto de gigante para hacerse con la Bota de Oro del Mundial 2026, gracias al doblete de esta tarde en el Estadio de Miami, que le coloca al frente de la clasificación parcial de este torneo y de la global de todos los tiempos en los Mundiales. Solo Leo Messi podría ofrecerle caza este domingo en la enorme final del Mundial contra España.
El partido mostró sus intenciones desde muy pronto , con el primer gol de Inglaterra a las primeras de cambio. Solamente habían pasado 2 minutos en el momento en que Declan Rice avanzó sin presión hasta el área de Francia y anotó el primero de la tarde con un tiro cómodo que puso el 0-1 en el marcador.
Inglaterra salió con ganas de arreglar la apariencia negativa mostrada en la última media hora contra Argentina, que le privó de jugar la final, y procuró el segundo de manera rápida frente a una Francia que hacía aguas en defensa y que tardó en encender su fuerte maquinaria ofensiva, salvo un disparo de Cherki que sacó Henderson de puños. Inglaterra, que llegaba con sencillez por la banda de Saka, encontró el segundo en un córner provocado precisamente por su \'7\'.
Konsa cabeceó con perfección el saque de esquina para poner el balón en el lado contrario de la portería y agrandar la ventaja en el marcador (0-2).
Fue entonces en el momento en que entró en escena Kylian Mbappé, que procuraba desempatar su pelea por la Bota de Oro con Messi. Un tiro sin la suficiente rosca y una ocasión repelida por Henderson encendieron a una Francia que, no obstante , proseguía siendo un coladero atrás. Saka inició su \'hat-trick\' con un tanto en el minuto 37 que encendió las alarmas de Francia.
Pero aun hubo tiempo para hacer mucho más daño antes del descanso , con el segundo de Saka tras un fantástico pase de Eze. Inglaterra estaba pasando sobre Francia.
Con una desventaja de 4 tantos , Francia se puso manos a la obra en la segunda parte y animó un partido que parecía resuelto. La entrada de Dembélé y Barcola animó el ataque francés, que tardó 2 minutos en comenzar su cuenta. El 1-4 fue obra de Mbappé, su noveno en esta Copa del Planeta , tras un fantástico pase de Olise, que salió entonando con el paso de los minutos.
Solo seis minutos después Barcola logró el segundo, realizando soñar a la afición francesa con una remontada imposible.
Inglaterra no daba crédito ante el resurgir francés, que no tuvo freno. Diez minutos después, Mbappé repitió, extendiendo su cuenta goleadora a la decena de goles en este Mundial 2026. Histórico el tanto del galo, que ya lidera a solas la clasificación de siempre , por delante de Leo Messi.
La remontada se encontraba a un solo gol y el partido era un correcalles. Pero Inglaterra detuvo la sangría gracias a un penalti que convirtió Saka, devolviendo la tranquilidad perdida al banquillo de Tuchel.
Pero Francia insistió, y Dembélé apretó nuevamente el partido con un gol en el minuto 96. De locos.
Y el final no ha podido ser otro que otro tanto, esta vez obra de Inglaterra, a través de un Bellingham que sonrió certificando el tercer puesto de Inglaterra en este torneo, despidiendo a Francia y Didier Deschamps, en su último partido en el banquillo francés. Un partido, cuando menos , más que entretenido.


