Klaipėda acoge un partido decisivo de la clasificación: Lituania llega con un cómputo 2-2 y no puede permitirse fallar, mientras que Gran Bretaña cierra la tabla y busca una oportunidad para reivindicarse. Ambos equipos están muy motivados y dispuestos a dejarlo todo por la victoria.
La selección lituana tiene inconvenientes para defender el perímetro y exhibe nerviosismo en los finales apretados, como se vio en el reciente partido contra Ucrania (92-96). En los encuentros oficiales tampoco todo es especial : arrolló a Islandia en casa (99-82), pero falló a residencia (85-86). Sus referencias son Tubelis (28 puntos frente al combinado ucraniano) y Valančiūnas (16 puntos y 13 rebotes), pero alén de ellos falta regularidad en el resto de la rotación.
Gran Bretaña solo suma una victoria en 4 jornadas (frente Islandia, 90-84). Las derrotas frente a Italia y el 88-89 en casa contra el conjunto báltico detallan que el aparato compite, pero es irregular. Whittley (16 puntos, 42 % en triples) y el nuevo base Ellis (17,5 puntos y 7 asistencias) son las principales amenazas. El bajo acierto (42 % en tiros de campo, 33 % desde el perímetro) es el gran inconveniente. El mezclado británico necesita un ritmo alto y defensa combativa.


